miércoles, 28 de septiembre de 2016

Un mito muy vivo (o no-muerto)

Por Israel M. Sánchez

Esqueleto de Sozopol, con la boca destrozada
En el año 2012 se presentaron en el Museo Nacional de Historia de Bulgaria, en Sofía, unos esqueletos medievales excavados cerca de Sozopol y que habían sido tratados como retornantes. Descansan boca arriba con una estaca metálica atravesando su cuerpo para fijarlos al suelo y evitar su regreso, tal y como hacían los habitantes neolíticos de Chipre 6.000 años atrás usando rocas. Aún en nuestros tiempos de tecnología y razón, algo se revuelve al mirar a estos esqueletos, algo que está muy profundo y que provoca un escalofrío de inquietud y respeto. Los guardias de seguridad del Museo de Historia Nacional búlgaro aparentemente no estaban muy contentos con la nueva exposición.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Porcia, la ejemplar


 Las familias romanas de mayor prestigio marcaban a sus miembros con un determinado carácter, que se convertía en su divisa, su diferencia particular, dentro de la poca permisiva sociedad de su entorno.  La descendencia de esas familias mamaba ejemplos desde la cuna y era educada sin descanso en una única vía de conducta, que era la de sus antepasados más famosos. La debían hacer suya de forma natural.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Revistas de historia; septiembre de 2016.



El repaso a las revistas de historia de este mes lo iniciamos con Desperta Ferro, que dedica su número de historia antigua y medieval a la victoria de la ciudad de Tebas sobre los espartanos. Con su

martes, 6 de septiembre de 2016

Los tesoros romanos de Portugal visitan Madrid

El Museo Arqueológico Nacional (MAN) acoge hasta el próximo 16 de octubre la exposición ‘Lusitania romana, origen de dos pueblos’, que se acerca a la historia de la provincia romana que agrupaba el territorio que hoy ocupan Portugal, Extremadura y el área más oriental de Andalucía. Esa “tierra –en principio– sin ciudades”, alejada de las esferas de decisión, supo aprovechar los vaivenes de la política romana y convertirse, con los días, en una floreciente provincia que dirigió los avatares de la Hispania bajoimperial.

viernes, 26 de agosto de 2016

jueves, 11 de agosto de 2016

Los desvelos de un empresario de gladiadores

La gladiatura despierta un interés masivo hoy en día. Esta disciplina, de hecho, tiene más atracción entre los legos que entre los aficionados a la historia, que a través de sus lecturas han desmitificado los combates en la arena. El caso es que "los que van a morir" aparecen en multitud de películas; también son el centro de muchos juegos como el que nos ocupa hoy: 'Ludi Gladiatorii'.


Este juego de mesa, un proyecto independiente español, nos permitirá ponernos en la piel de un empresario de espectáculos gladiatorios (lanista). Nuestra misión será construir una escuela de fieros luchadores que nos brinde éxitos y prestigio. No sufras por los ligamentos de Messi en el último videojuego de la FIFA; preocúpate por la yugular de tu tracio.

martes, 2 de agosto de 2016

Un mundo poblado de seres vampíricos

"Lamia", pintura de Herbert J. Draper
Por Israel M. Sánchez
 
En la mitología griega, Lamia era la hija del rey Belus y amante secreta de Zeus; descubierta por Hera, que mata a todos sus hijos en represalia, Lamia se venga transformándose en un ser vampírico, una criatura no-muerta que se alimenta de la sangre de los niños pequeños.

Para los romanos las lamiae eran algo ligeramente diferente: seres nocturnos con forma de mujer que atraían a hombres y niños para alimentarse de su carne y de su sangre, y las strigae, horrendas criaturas con forma de ave que bebían la sangre de los niños. No hay que confundir a estas estrigas con los strigoi rumanos de la Edad Moderna, verdaderos cadáveres retornantes, aunque la raíz latina de ambos nombres sea la misma: Strix, la lechuza, un psicopompo relacionado con los seres del inframundo, los reinos infernales, los brujos y la magia negra, representación de poderes y esferas preternaturales.

Ovidio describe a las estrigas como pájaros que por la noche buscan a sus víctimas infantiles:

Carpere dicuntur lactencia viscera rostris
Et plenum poto sanguine gutuur habent
Est illis strigibus nomen
.

Dicen que arrancan las entrañas de los lactantes con el pico,
y que de lo bebido tienen la garganta llena de sangre.
Se les da el nombre de estrigas.

Las mitologías clásicas de la Antigüedad están repletas de entidades espirituales y seres demoníacos de naturaleza vampírica que de una u otra forma se terminaron mezclando en el crisol del cristianismo (como pasó con tantas creencias paganas) para producir al bebedor de sangre moderno. Estos seres no se pueden considerar retornantes (aunque de forma indiscutible influyeran en la creación del mito del vampiro europeo) debido a que su naturaleza era espiritual, aunque pudieran encarnar un cuerpo preternatural, y nunca habían sido seres humanos vivos sino miembros no humanos de los reinos espirituales.

Dentro de este catálogo de bestias vampíricas del inframundo, encontramos a Lamashtu o Gallu de la mitología babilónica, y a seres como Empusa, hija de Écate, una cambiante bebedora de sangre. Al igual que los griegos, antes y después de ellos, muchos pueblos temieron a los no-muertos y crearon su propia versión del mito. A continuación hacemos un recorrido por la Historia en busca de las versiones de un mito presente en civilizaciones de todo el planeta.